La educación de posgrado con un enfoque humanista en un mundo globalizante: el caso del Colpos

  • María Esther Méndez Cadena. Doctora en Investigación, Evaluación e Intervención educativa por la Universidad Complutense de Madrid. Se desempeña como profesora-investigadora del Colegio de Postgraduados, campus Puebla. Su línea de investigación versa sobre evaluación educativa y calidad de la educación; educación, desarrollo humano y gestión del conocimiento; y educación agrícola.
  • Nadia Zenteno Domínguez. Cursa el master en Educación y TIC en la Universidad Abierta de Catalunia. Es investigadora asistente en el Colegio de Posgraduados, campus Puebla. Su línea de investigación está enfocada al diseño curricular para el mejoramiento de la formación de posgrado; formación docente y estrategias de enseñanza con el uso de nuevas tecnologías de la información; y educación, desarrollo humano y gestión del conocimiento.
  • Recibido: 31 de octubre de 2008. Aceptado para su publicación: 8 de mayo de 2009.
  • Cómo citar este artículo: Méndez, M.,Zenteno, N. (enero - junio, 2009) La educación de posgrado con un enfoque humanista en un mundo globalizante: el caso del Colpos. Sinéctica, 32. Recuperado de http://www.sinectica.iteso.mx/?seccion=articulo&lang=es&id=463_la_educacion_de_posgrado_con_un_enfoque_humanista_en_un_mundo_globalizante_el_caso_del_colpos
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Resumen

La búsqueda constante por realizar una educación que permita mejorar la integridad de los seres humanos inmersos en una sociedad, invita a las instituciones de educación superior a reconstruir su actuar; sin embargo, casi siempre las respuestas se orientan a la mejora de los procesos y no necesariamente a una direccionalidad que trascienda en su razón de ser. El trabajo presentado comparte una experiencia del Colegio de Postgraduados, donde una de sus líneas prioritarias de investigación, “Educación, desarrollo humano y gestión del conocimiento”, ha orientado su objeto de estudio al actuar de los docentes. El trabajo persigue responder a las necesidades de un mundo globalizado con sentido humanista. Este modelo muestra la viabilidad de proyectos que se acerquen al enfoque humanista. La discusión subraya los procesos necesarios para el desarrollo de este enfoque en diferentes proyectos educativos.

Palabras clave: De posgrado, Educación humanista, Globalización y humanismo

El movimiento aspira a un largo plazo establecer una nación humana universal, regida por la
libertad personal, por la solidaridad, por la igualdad de derechos y oportunidades, por la no-
discriminación y por la no-violencia y, a mediano plazo, establecer su estructura en todas las
culturas y países…
Edwords (s.f)

La educación de posgrado ha cobrado relevancia en las últimas dos décadas y las causas de ello han sido de distinta índole, pero se destaca su papel protagonista en la formación de investigadores y profesionales que lleven al logro de los niveles de desarrollo deseables en el país.

El crecimiento en el número de programas que se ofrecen refleja la importancia de la educación de posgrado. De acuerdo con datos proporcionados por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (anuies), en 2007 se ofrecieron 5 875 programas de especialidad, maestría y doctorado con una población estudiantil de 162 003 alumnos, datos que, sin duda, indican el gran crecimiento de la oferta y matrícula en este nivel educativo (ver cuadros 1 y 2). Sin embargo, si bien hay un crecimiento en el número de programas y se atiende, en cierta medida, la demanda educativa, se requiere un análisis sobre la calidad de la educación de posgrado en México.

La evaluación de la calidad se encuentra en desarrollo y necesita atención inmediata. No basta con los resultados obtenidos hasta el momento; por ejemplo, las acciones del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (conacyt), mediante la elaboración de su Padrón Nacional de Posgrado de Calidad (pnpc), muestran, con base en los criterios establecidos en su diseño, una medida de la calidad en el grupo de programas adscritos a éste. No obstante, con ello no se garantiza plenamente que la educación de posgrado responda por completo a las necesidades de formación de recursos.

Aguilar (2005) indica que es indispensable la planificación y reorientación de los posgrados para evitar futuros desempleados, así como fortalecer áreas que ayuden al desarrollo integral y humano dentro de una sociedad globalizada, puesto que se enfrenta una tendencia hacia la tecnocratización que deja de lado otros aspectos de la formación.

En la actualidad, los avances de la sociedad globalizada han rebasado de manera acelerada la educación; con estos cambios se vuelve urgente replantear la función de ésta y, por ende, los posgrados en México, para favorecer un proceso de desarrollo integral (social, económico, humano y político), diferente al que se está ejecutando. Para Aguirre (2002), la calidad educativa y la formación científica en los posgrados no van a generar mayor progreso si no existe una base o un proyecto claro de nación, que beneficie no sólo a una parte de la población, sino a todo el pueblo. Los posgrados deben centrarse en definir el concepto de desarrollo humano y social, y no sólo uno que se oriente a lo económico; a partir de ello, se podría plantear un desarrollo nacional que considere a las personas y a los colectivos en todos los sentidos.

La reflexión presentada en estas líneas gira en torno a cómo replantear la educación de posgrado a través de la investigación educativa, a fin de que sea realmente una vía para el logro del desarrollo integral y humano de una nación.

La globalización y la sociedad del conocimiento

El crecimiento exponencial del intercambio de mercancías, ideas, instituciones y personas hoy en día es parte de una tendencia histórica duradera. A lo largo de nuestra historia, el deseo de algo mejor y más grande ha motivado a extender mercancías e ideas a todo el mundo (Chanda, 2002). Esta situación ha llevado a evidenciar la necesidad de una preparación para el futuro, en la que los programas de estudio doten a alumnos y egresados de una actitud proactiva, reflexiva y crítica que dé solución a los problemas derivados de la propia globalización, como el incremento de la pobreza; el riesgo de la pérdida de identidades; el deterioro ambiental; las inequidades de género y etnia, por mencionar algunos. Para ello es fundamental tener una visión humanista del desarrollo, puesto que el mayor desafío de la globalización es reimaginar nuestra humanidad común (Sen, 1997).

De tal forma, la educación, y en especial la que brindan los posgrados, como medio de transformación, gestión de conocimiento y cambio, debe tener una visión humanista en su modelo, en el cual se establezcan las directrices que permitan cuestionar la ausencia de valores que prevalece en la sociedad globalizada o la prevalecía de valores orientados al poseer, más que al ser (Aguirre, 2002). Al mismo tiempo, este modelo debe indicar el camino a seguir para fortalecer una visión crítica ante los excesos de información, tecnología, cambios e incertidumbre, y llegar a la exigencia de un retorno a lo esencial, es decir, lo humano y así conseguir lo que Mayo propone: “Contribuir al logro de un justo equilibrio entre autonomía y cooperación, entre independencia e identidad, entre individuo y comunidad” (2007: 3).

Educación humanista

En un contexto de alta complejidad en donde las instituciones educativas realizan su quehacer, se hace evidente el reto del desarrollo del potencial humano inscrito en un humanismo que ha estado presente desde los orígenes de las universidades. El interés por retomar una postura humanista en la educación cobra mayor sentido a la luz de que es la persona la que tiene la posibilidad de elegir sobre sí mismo y actuar en un mejor sentido dentro de la sociedad en que se desenvuelve, y permitir, a su vez, que está sociedad se vea beneficiada y desarrollada en mejor forma.

De acuerdo con Esquivel (1996), cuando de humanismo se habla se piensa en la función que debe desempeñar la universidad, es decir, formar y promover al ser humano íntegro y cabal en cada una de sus disciplinas (facultades). En este sentido, la educación es esencialmente humanista; por ello, como espacio de depósito de la educación debe superar los retos que conlleva esta formación. Para ello debe considerar al ser humano como valor central; la afirmación de la igualdad de oportunidades para todos; el reconocimiento de la diversidad personal y cultural; la afirmación de la libertad de ideas y creencias; y el rechazo a todo tipo de violencia y discriminación (Aguirre, 2002).

Según Aguirre, estos elementos nos permiten situar el contexto donde es necesario pensar el deber ser en torno a un sentido humanista de la educación, la cual propone ser uno con el otro, mediante el convivir, confrontar y compartir, es decir, la alteridad, que lleva a una educación trascendental.

El humanismo, como ideología y proyecto de vida, compete a todos los programas educativos de posgrado y no se trata de cualquier corriente humanista, sino de aquella que busca que el ser humano se forme como tal y propicie la realización de los demás seres humanos.

Se requiere una postura que asuma al humanismo como una corriente de pensamiento e ideología que tiene su punto de partida y de llegada en el ser y los valores humanos. Desde esta mirada, se debe replantear un proyecto educativo que señale, descubra y promueva los vínculos del humanismo con el quehacer sustantivo de las universidades y, en particular, del nivel de posgrado; ello implica un humanismo que dignifique y justifique su valor universal. Este esfuerzo está presente ya en algunas iniciativas de formación de posgrado, como es el caso del Colegio de Postgraduados (Colpos) que intenta, a través de la indagación de los valores presentes en el proceso educativo, el clima de organización y el diseño curricular, conocer el peso de esta orientación humanista en la formación de su alumnado, egresados y, en este primer momento, el profesorado.

El colpos, una búsqueda de mejora desde el humanismo

El Colpos es una institución de enseñanza e investigación en ciencias agrícolas, que busca la promoción del desarrollo rural; para ello se relaciona estrechamente con los problemas del sector agropecuario y forestal, con una visión social en sus campus de Montecillo, Puebla, Córdoba, Veracruz, Tabasco y Campeche y las zonas de influencia de éstos. Sus programas de posgrado se plantean formar profesionales capaces de aplicar los conocimientos adquiridos con una orientación hacia el mejoramiento de la calidad de vida en el medio rural, y tienen como eje central al ser humano, lo cual, sin duda, establece un proceso sumamente complejo por la interacción de una gran diversidad de factores de tipo físico-biológico, económico, social, político y cultural (Méndez et al., 2008).

A la fecha, el Colegio ha conjuntado un cuerpo académico de alta calidad: 390 tienen doctorado, lo que equivale a 63.3% de la planta académica; 179 el grado de maestría; y 47 licenciatura; 235 pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores (sni), lo que ha contribuido a que, de los 20 programas de posgrado en ciencias que ofrece, 17 formen parte del Padrón de Excelencia del conacyt.

El considerar la promoción del desarrollo rural a través de la formación de talento humano en sus programas de posgrado, ha hecho que el Colegio se encuentre en una constante búsqueda. Por ello, ha establecido una nueva organización a partir de líneas prioritarias de investigación (lpi) que buscan a través de la multi- e interdisciplinariedad llegar a generar respuestas pertinentes a las necesidades de la sociedad y desarrollar conocimiento de punta que permita contribuir al desarrollo del ser humano y, por tanto, del país. Una de las lpi establecidas en esta nueva forma de organizar la investigación es la de “Educación, desarrollo humano y gestión del conocimiento” (lpi14), que plantea mirar el proceso educativo desde la complejidad que marca un contexto globalizado. Ello también lleva a tener presente de manera constante conceptos como: interdisciplinariedad, multiculturalidad, movilidad, equidad, sustentabilidad, innovación y cambio, ya que representan elementos clave para el diseño de nuevos modelos educativos que permitan pensar en el futuro al que aspiramos (Mungaray y Pérez, 2008).

Para conformar la lpi14 se realizó una convocatoria abierta a la comunidad académica del Colegio, que contenía los siguientes requisitos: apertura, pensamiento crítico, flexibilidad y principalmente compromiso con el equipo de trabajo y el objeto de estudio. El equipo de trabajo se integró en un inicio de trece doctores y doctoras de las siguientes ramas: educación, género, evaluación, estadística, agronomía, desarrollo humano, desarrollo rural, economía, sicología, comunicación y antropología. El líder de la línea tenía la misión de crear sinergia en el equipo a partir de las fortalezas de cada uno de los integrantes y mejorar las áreas de oportunidad, a fin de lograr resultados significativos a través de reuniones de trabajo y un constante diálogo que propiciaran la construcción de conocimiento para responder a las demandas propias del Colegio y de la sociedad en general.

Una vez creado el equipo de trabajo y nombrado el líder, el siguiente paso fue el diseño de un plan estratégico que marcara la dirección del trabajo en la lpi14. La misión era:

Realizar investigación multi, inter y transdisciplinaria que permita aportar conocimientos teóricos y metodológicos, y estrategias de acción en educación, desarrollo humano y gestión del conocimiento, para mejorar las instituciones y organizaciones responsables de la formación de personas comprometidas con el desarrollo sustentable de sus comunidades (Colpos, 2007b).

Esta misión consideraba el desarrollo y crecimiento del ser humano para su trascendencia, en la que es partícipe como generador y constructor de sí mismo, junto con los demás. De esta manera, se buscaba el desarrollo humano pleno en todos los sentidos. El objetivo general era:

Generar y difundir conocimiento en educación, desarrollo humano y gestión del conocimiento, relevante, oportuno, sociabilizado y sistematizado de carácter descriptivo, explicativo o aplicativo para mejorar la toma de decisiones, los procesos y productos de las instituciones y organizaciones responsables de la formación de personas comprometidas con el desarrollo sustentable de sus comunidades (Colpos, 2007b).

A partir de dicho objetivo, la lpi busca proporcionar, desde un contexto real, un diagnóstico, estrategias y acciones concretas que den pauta a la contribución de la mejora en la calidad de vida, en todos los sentidos. La lpi construye elementos desde la misma institución para que con ellos se diseñen o rediseñen programas de estudio que respondan a las necesidades del entorno y a los cambios vertiginosos que se viven. El propósito es que con esta nueva oferta educativa se forme el talento humano que favorezca al desarrollo personal y social.

La lpi14 ha planteado llevar a cabo el trabajo de investigación desde paradigmas que permitan desarrollar y promover la investigación educativa que repercuta en la mejora de la educación de posgrado, y en particular la de los posgrados en ciencias agropecuarias. En virtud de lo anterior, promueve los siguientes principios:

  • El objeto de estudio (educación, desarrollo humano y gestión del conocimiento) se aborda desde el individuo (docentes alumnos, administrativos) y luego se adentra en los procesos implicados en este objeto.
  • Las propuestas de mejora que surgen desde la línea consideran como punto de partida al individuo, ya sea como generador, actor, beneficiario o sólo observador de los procesos.
  • El desarrollo de la investigación se da desde un actuar recíproco, y considera la construcción conjunta entre participantes y beneficiarios.
  • La investigación es considerada como un elemento que permite el crecimiento de manera individual y la reconstrucción constante del ser inmerso en una sociedad cambiante.
  • El proceder investigativo se ubica en el marco de la constante reflexión del actuar de todos los integrantes para permitir la retroalimentación y valoración de las acciones que proporcionan un caminar conjunto.
  • Se rige por la vivencia de valores que invitan a los investigadores, a las instituciones y a la comunidad científica a recuperar un sentido de vida trascendental de sí para los demás, como una herramienta para enfrentar la ambigüedad y complejidad que se vive en la época actual.

Desde luego que estos principios se encuentran en constante trasformación y no siempre se siguen en la misma intensidad. La dinámica propia de la investigación, los mecanismos individuales de rendición de cuentas que enfrentan los investigadores y las prácticas tradicionales de realización de trabajos de investigación son, con frecuencia, las barreras más altas para que se lleve a cabo una nueva forma de investigación educativa.

Ahora bien, una vez elaborado el plan estratégico, se diseñó y puso en marcha un proyecto de investigación integrador (pii) que lleva como título “Importancia de la tarea docente en la calidad educativa del Colegio de Postgraduados”. Cabe destacar que uno de los principales aspectos que se cuidó dentro de la elaboración del proyecto integrador fue rescatar las experiencias profesional y personal de los integrantes, ya que, a partir de ello, iniciaría el proceso de interdisciplinariedad que da las pautas para llegar a la transdisciplinariedad.

La lpi14, desde su formación y realización de proyectos de investigación, ha obtenido resultados que permiten orientar a la educación de posgrado en su búsqueda a las demandas del contexto desde un enfoque humanista; entre ellos destacan los siguientes:

  • La línea ha sido satisfactoria, ya que el equipo de trabajo, con base en sus distintas especialidades, ha permitido formar una visión del objeto de estudio del pii (el docente) desde distintos ángulos y tener una visión interdisciplinar que aporta una gama de información que, de otro modo, sería sesgada. A partir de ello, se ha dado paso a buscar la transdisciplinariedad dentro del Colegio con miras a extender los resultados a instituciones externas.
  • El establecimiento de un proyecto integrador, cuyo objeto de estudio fue el docente desde seis subejes: desarrollo humano y organizacional; diseño curricular, género, práctica docente exitosa, gestión del conocimiento y evaluación, resultó en el alto crecimiento personal de los investigadores, que se refleja en el incremento de su conocimiento a partir del entendimiento de otros puntos de vista sobre un objeto de estudio y la reconstrucción colectiva de éste. No obstante, cada subeje ha tenido diferentes alcances, lo cual indica que todavía se requiere más cohesión dentro de todos los subgrupos de trabajo.
  • Los docentes han recibido con una perspectiva amplia los resultados del trabajo de la lpi14, al reconocer que han surgido no sólo de un trabajo científico riguroso, sino también de la consideración del ser, su ambiente y el papel que desarrolla en su interacción con los demás.
  • La propuesta de trabajar desde líneas prioritarias de investigación ha demostrado ser mejor cuando se realiza en grupos, equipos y redes, aunque el reconocimiento de la autoría de los productos enfrenta el reto de cambiar el sistema de reconocimiento y evaluación establecido hasta hoy para la investigación. Es necesario pasar de lo individual y valorar en mayor peso lo colectivo y grupal sin la jerarquía tradicional que se emplea en la autoría intelectual, lo que implica un cambio en las estructuras involucradas.

De forma puntual se comparten algunos de los resultados obtenidos en tres subejes del pii:

Subeje de diseño curricular: la información obtenida ha dejado de manifiesto que 73% de los docentes reconocieron no tener una postura pedagógica definida en su práctica docente, mientras que 27% que aseguraron sí tenerla, se ubicaron en un paradigma conductista (35%); el resto no definió con precisión su postura. En torno a los elementos empleados para fundamentar el diseño de cursos, se identificó que atender el contexto, solucionar necesidades específicas y el perfil de egreso son los puntos considerados, y se dejan de lado aspectos como el avance disciplinar o el conocimieno previo que el alumnado posee sobre la asignatura en estudio.

Subeje de género: se han identificado prácticas discriminatorias y de sexismo hacia las estudiantes mujeres. En relación con el lenguaje, se identificó que 51.8% del profesorado no consideraban necesario emplear un lenguaje diferenciado; 28.6% dijeron que sí debe hacerse diferencia; y 19.6% no dieron respuesta. La permanencia de estereotipos de género es innegable; las alumnas son asociadas a términos como ternura, preocupación o cuidado, mientras que los alumnos se vinculan a protección, solidaridad y curiosidad.

Subeje de clima organizacional: medición a partir de las dimensiones de estructura, estándares, responsabilidad, reconocimiento, apoyo y compromiso. Se identificó la falta de corresponsabilidad desde los puestos de dirección, contradicción ante el reconocimiento individual en los indicadores institucionales y un discurso que busca el trabajo colaborativo y participativo; un sentimiento de aislamiento y bajo reconocimiento.

Grosso modo, con estos resultados, pues ha sido una investigación muy extensa, el pii permitió obtener información del actuar docentes desde tres áreas, hasta el momento, dentro del Colpos. Se inició un proceso de actualización y redefinición del perfil de egreso, programas de estudios, métodos de enseñanza, evaluación del aprendizaje, así como los criterios de ingreso, permanencia y egreso de los posgrados que se ofrecen en la institución a partir de una realidad que los mismos académicos evidencian. Esto ha permitido direccionar para qué y hacia dónde se atiende de mejor manera la educación de posgrado dentro de un contexto globalizado.

Los resultados obtenidos por el trabajo hasta el momento de la lpi14 y el pii también han impulsado una reflexión pedagógica desde el cuerpo académico y la consolidación de un grupo de investigación. Asimismo, han permitido ilustrar que, para lograr cambios significativos en la calidad de los posgrados que ayuden al desarrollo integral de los profesionales, se requiere responder plenamente a las necesidades de formación. Se ha de partir de un mirar diferente de la educación, en la que la investigación educativa sea la herramienta que reconstruya el contexto global actual y que refleje de manera permanente el sentido humano de la educación.

La educación, en todos los niveles y en especial en posgrado, debe atender los retos que el mundo globalizado exige: la democratización de la información; el uso de las tecnologías de la información y comunicación; la tolerancia, el respeto y la aceptación a la diversidad; la capacidad de dar respuesta inmediata a problemas que afectan lo local, regional, nacional e internacional y, sobre todo, la vivencia o trasformación de valores universales que permiten un desarrollo pleno de individuos y sociedades.

El humanismo brinda a la educación una forma de promover al ser humano en todas sus capacidades al reconocer la posibilidad que las personas tienen de elegir sobre sí mismas y su interactuar social, siempre con la meta de construirse y construir a la sociedad con un sentido de vida.

En esta experiencia existe conciencia de las áreas de oportunidad que aún existen; sin embargo, no deja de ser un ejemplo que refleja la importancia de trabajar con base en una filosofía humanista en un contexto educativo real. El Colpos, en el ejercicio de la investigación educativa con fundamento en la lpi14, ha tenido una gran experiencia al trabajar desde el ser, el compartir, la interdisciplinariedad. Esta manera de abordar la investigación busca diseñar y vivir una estrategia innovadora y crítica para formar personas que alcancen la conciencia plena de lo que implica ser parte de la búsqueda de soluciones que lleven al desarrollo del agro mexicano y, sobre todo, de los hombres y las mujeres que lo constituyen.

Podemos concluir que dentro de las instituciones educativas que realizan investigación debe existir un mirar humanista que conlleve a la sociedad a un actuar más sensible y le permita atender de la mejor forma las necesidades del mundo globalizado. Las acciones que se proponen son: la generación de una conciencia crítica, humana, constructiva y propositiva; formación continua en temas como trabajo colaborativo, liderazgo compartido, interdisciplinariedad, innovación y sustentabilidad; desarrollo de proyectos que integren soluciones a problemas complejos; y un sistema de evaluación que reconozca a las personas y la relación entre ellas como motor de construcción de una sociedad que viva con valores.

Finalmente, el compartir esta experiencia tiene como objetivo invitar y promover en la comunidad educativa la inquietud para reflexionar y buscar, desde la investigación, respuestas conjuntas a problemas compartidos, que mantengan como común denominador la esencia humana que rescata el sentido de educar, desde el ser y la vida plena.

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